«He mirado la calculadora de tallas tres veces y sigo sin saber si soy S o L.» Es el mensaje que más recibimos en Sileu de mujeres a punto de comprar su primera copa menstrual. La buena noticia: si estás justo entre dos tallas, casi nunca es un error grave — y en este artículo te damos los criterios reales (no solo «la edad») para decidir, además de una solución que evita tener que acertar a la primera.
Por qué existen dos tallas de copa menstrual
Las copas Sileu, como la mayoría de marcas, se fabrican en talla S (small) y L (large). No es una cuestión de «cuerpo pequeño o grande» como con la ropa: la talla de copa menstrual depende de la anatomía interna —longitud vaginal, altura del cérvix, tono del suelo pélvico— y del volumen de tu regla, no de tu estatura ni tu peso. Por eso dos mujeres con complexiones muy distintas pueden necesitar exactamente la misma talla, y por eso las típicas calculadoras «por edad» solo son una aproximación.
Los 4 criterios que de verdad importan
Cuando la recomendación estándar (edad y partos) no te resuelve la duda, mira estos cuatro factores con más detalle:
- Partos vaginales: tras un parto vaginal el suelo pélvico y el canal cambian, y suele recomendarse la talla L aunque seas joven.
- Volumen de tu regla: si tienes reglas abundantes, la talla L tiene más capacidad y te obliga a vaciarla menos veces al día.
- Altura del cérvix: si notas el cérvix muy cerca de la entrada (cérvix bajo), una copa S corta se adapta mejor; si está más alto, la L da más margen.
- Tono del suelo pélvico: un tono muy fuerte puede «expulsar» una copa demasiado corta; un tono más relajado agradece un diámetro algo mayor para sellar bien.
Ninguno de estos criterios es determinante por sí solo: se combinan. Por eso, si al leerlos sigues sin verlo claro, no eres la única — es la situación más habitual entre quienes usan copa por primera vez.
Un dato que suele tranquilizar en este punto: una revisión sistemática publicada en The Lancet Public Health (van Eijk et al., 2019), que analizó 43 estudios con más de 3.300 participantes, concluyó que la copa menstrual es segura y que sus fugas son iguales o menores que las de tampones y compresas cuando se usa la talla adecuada (fuente: PubMed). Es decir, acertar la talla influye sobre todo en tu comodidad, no en la seguridad del producto. Puedes probar sin miedo, sabiendo que el peor escenario de una talla poco ajustada es una fuga incómoda, no un riesgo para tu salud.
Cómo hacerte una idea de tu altura de cérvix en casa
No hace falta ir al ginecólogo para tener una primera orientación (aunque si tienes dudas médicas, consulta siempre). Con las manos limpias y en una posición cómoda —sentada en el váter o con un pie apoyado en el borde de la bañera—, introduce un dedo despacio hasta notar una superficie firme y redondeada, parecida a la punta de la nariz: es el cérvix. Si lo notas con el primer nudillo del dedo, tu cérvix es bajo (la talla S suele adaptarse mejor). Si necesitas meter el dedo casi entero, es medio o alto (la L suele dar más margen). Esta comprobación puede variar según el día del ciclo, así que si el resultado no es claro, es otra señal de que probar las dos tallas es la opción más fiable.
Conviene no confundir la talla con el modelo: la talla es el tamaño (S o L), mientras que el modelo determina la firmeza y la forma de la copa —más rígida para mayor sellado, más blanda para mayor comodidad—. Puedes tener el cérvix bajo y aun así necesitar una copa más firme si tu tono muscular es fuerte, o al revés. Por eso, cuando dudes, merece la pena mirar también qué modelo se adapta a tu actividad: por ejemplo, quienes hacen deporte con regularidad suelen preferir el Sileu Sport (14,99 €), con una firmeza pensada para mantenerse en su sitio durante el movimiento.
¿Y si sigo entre dos tallas?
Si tras mirar los cuatro criterios sigues dudando entre S y L, la recomendación honesta no es «adivina»: es probar las dos. Todas las copas Sileu —Classic, Sport, Soft, Tulip, Bell, Divine y Rose— existen en ambas tallas al mismo precio, así que la diferencia de coste de probar las dos es mínima frente a acertar desde el primer ciclo. Repasamos las diferencias entre modelos (que también influyen, más allá de la talla) en nuestra guía de modelos de copa menstrual Sileu.
Es habitual, además, que el cuerpo cambie: después de un parto, con la edad, o simplemente porque tu regla varía de un año a otro. No es raro pasar de S a L —o al revés— con el tiempo, así que tener las dos tallas en el neceser no es un capricho, es la forma más práctica de no volver a comprar por error.
Para esto existe el Sileu Starter (21,99 €): trae la talla S y la L del modelo que elijas, así puedes probar las dos en tus primeros ciclos y quedarte con la que de verdad te siente bien, sin adivinar ni gastar dos veces. Fabricado en silicona alemana de la marca Wacker, certificada ISO 10993 (grado médico-quirúrgico). Envío desde España en 24-72 h.
Señales de que llevas la talla equivocada
Una vez la estés usando, tu propio cuerpo te lo dice. Si la copa se sale sola al caminar o hacer fuerza, suele ser demasiado pequeña para tu tono muscular. Si notas presión, molestias al sentarte o te cuesta que abra bien tras insertarla, puede ser demasiado grande para tu anatomía. Y si tienes fugas a pesar de vaciarla a tiempo, revisa antes la técnica de colocación —lo explicamos paso a paso en cómo poner la copa menstrual paso a paso— antes de asumir que es un problema de talla.
Si tu regla es especialmente abundante y dudas de si incluso la talla L se te va a quedar corta en capacidad, echa un vistazo a nuestra guía sobre copa menstrual para regla abundante y capacidades reales en ml, donde comparamos cuánto aguanta cada modelo.
Casos particulares: adolescentes, primeriza y postparto
Si es tu primera copa y aún no has tenido relaciones con penetración o partos, la S suele ser el punto de partida recomendado, aunque no es una regla absoluta. Para quien empieza siendo muy joven, tenemos una guía específica sobre copa menstrual para adolescentes: talla, modelo y primeros pasos. Si en cambio acabas de dar a luz, el cuerpo necesita cicatrizar antes de retomar la copa —normalmente se espera a la revisión posparto— y casi siempre se recomienda empezar directamente por la L. Y si estás calculando por primera vez tu talla porque acabas de tener la primera regla, en nuestra guía de primera regla (menarquia) lo explicamos con más contexto.
Hay un cuarto caso frecuente: mujeres en la perimenopausia, cuyo ciclo y volumen de sangrado pueden cambiar de forma notable de un mes a otro. Si tu regla ha pasado de moderada a muy abundante (o al revés) en los últimos meses, es razonable que la talla que te iba bien hace un año ya no sea la más cómoda hoy. En estos casos, revisar los cuatro criterios de nuevo —en lugar de asumir que la talla no cambia nunca— suele resolver la mayoría de las molestias.
Quien se pasa a la copa menstrual después de años de compresas y tampones suele contar lo mismo: una vez encuentras tu talla, te preguntas por qué tardaste tanto. Y tiene sentido — la industria de los desechables vive de que vuelvas a comprar cada mes, mientras que una copa de 15-20 € bien elegida dura años sin necesidad de recompra.
Un último consejo práctico: dale a tu talla al menos dos o tres ciclos completos antes de decidir si es la definitiva. El primer mes con una copa nueva suele incluir una curva de aprendizaje —encontrar el ángulo de inserción, aprender a comprobar el sellado, coger confianza para vaciarla fuera de casa— y es fácil confundir «me falta práctica» con «es la talla equivocada». Si al tercer ciclo sigues notando molestias claras (presión constante, fugas repetidas pese a buena técnica, o sensación de que se desliza), entonces sí merece la pena plantearte cambiar de talla con más seguridad.
¿Quieres comparar antes de decidir? En nuestra guía completa de tallas de copa menstrual encontrarás la calculadora orientativa por edad y partos, y en la ficha de la copa menstrual Sileu Rose (19,99 €, S y L disponibles) puedes elegir directamente tu talla al comprar. Envío desde España en 24-72 h.
¿Cómo sé si debo elegir la copa menstrual talla S o L?
Depende de si has tenido partos vaginales, del volumen de tu regla, de la altura de tu cérvix y del tono de tu suelo pélvico, no solo de la edad. Si tras valorar estos factores sigues entre dos tallas, lo más práctico es probar ambas con un pack que incluya la S y la L.
¿Qué pasa si me equivoco de talla de copa menstrual?
No suele ser un problema grave: notarás fugas, presión o que se sale sola al moverte. Puedes cambiar de talla sin dificultad, y muchas mujeres usan tallas distintas en distintas etapas de su vida (antes y después de un parto, por ejemplo).
¿La talla de copa menstrual depende de mi estatura o peso?
No. La talla de copa menstrual depende de la anatomía interna (longitud vaginal, altura del cérvix, tono muscular) y del volumen de tu regla, no de la estatura ni el peso corporal.
¿Puedo comprar las dos tallas de copa menstrual para probar?
Sí, es la opción más práctica cuando hay duda real. El Sileu Starter incluye la talla S y la L del modelo que elijas por 21,99 €, para que pruebes ambas y te quedes con la que mejor se adapte a tu cuerpo.
¿La talla de copa menstrual cambia después de un parto?
Sí, es habitual. Tras un parto vaginal el canal y el suelo pélvico cambian, y suele recomendarse pasar a la talla L aunque antes usaras la S, siempre esperando a la revisión posparto para retomar su uso.
Sigue leyendo:
- Modelos de copa menstrual Sileu — qué cambia entre Classic, Sport, Soft, Tulip, Bell, Divine y Rose.
- Cómo poner la copa menstrual paso a paso — la técnica correcta antes de culpar a la talla.
- Copa menstrual para adolescentes — talla, modelo y primeros pasos si acabas de empezar.




