Usos de la menstruación: ¿que contiene la sangre menstrual?

La menstruación es un proceso natural que presentan todas las mujeres en edades fértiles cada mes y desde el principio de la historia como la conocemos. Con todo esto, es uno de los objetos de estudio menos tratados.

Sonará como una pregunta básica de ciencias: ¿Qué contiene mi sangre menstrual? Pero la verdad es que falta mucho por investigar para responder concretamente a esta interrogante.

Esto pudiera tener raíces multifactoriales: el porcentaje de científicas es mucho menor a la cantidad de hombres de la ciencia, el tabú a la menstruación y por consiguiente, el asco que muchas personas le pudieran tener, pueden ser algunas de las razones de la poca indagación que hay en torno a este proceso.

Siempre se nos ha inculcado que la sangre menstrual se desecha, no se toca y mucho menos se piensa en hacer algo más con ella.

Sin embargo, a partir del auge del empoderamiento de la mujer y las olas que exigen igualdad de género, han surgido nuevas prácticas (y hasta rituales de belleza) que involucran al flujo menstrual.

Y es que en algunas investigaciones se han podido encontrar algunos de los componentes de la sangre menstrual y un tesoro que ella abraza: las células madres.

Entonces, ¿Qué componentes tiene la sangre menstrual?

Primero, por supuesto, están las células muertas que provienen del endometrio. Cuando menstruamos, la capa que recubre el interior del útero se “descama” y desecha células que ya no necesita.

Además, la menstruación contiene agua, proteínas, lípidos y algunos tipos de hormonas como la progesterona que es una de las principales hormonas femeninas.

También se ha podido observar que en la menstruación hay residuos de agentes contaminantes que vienen en productos de higiene íntima, como lo son los parabenos y la benzofenona. Estos están presentes en compresas, tampones, duchas vaginales, algunos alimentos y productos cosméticos.

De hecho, podrás comprobar esto último si revisas las etiquetas de muchos de tus productos cosméticos. Los parabanos tienen su razón de ser: protegen al organismo de reacciones adversas de los rayos UV y se usan también como preservantes. Sin embargo, se ha comprobado que tiene efectos adversos sobre la salud.

Por último, e incluso más importante, se comprobó que la sangre de la menstruación contiene un importante tipo de células madres, similares a las que se encuentran en la médula ósea y el cordón umbilical.

Si quieres conocer un poco más, lee nuestro artículo sobre las Células madres de la sangre menstrual y sus múltiples beneficios.

Con el uso de la copa menstrual, no solo se han beneficiado una cantidad enorme de usuarias que han dejado atrás las compresas y tampones, sino que se ha incentivado el estudio y autoconocimiento de nuestra menstruación.

La copa nos permite conocernos mejor, medir nuestro flujo menstrual y su color, que son muy buenos indicadores de nuestra salud.

La menstruación para abonar las plantas: ritual práctico y espiritual

Muchos de los abonos fabricados en el mercado para fertilizar los suelos y nutrir las plantas contienen elementos químicos como calcio, nitrógeno, fósforo, potasio, hierro, etc.

Estos mismos elementos componen a la sangre humana, y por consiguiente, a la sangre menstrual. Por esta razón, muchas mujeres usan lo que recolectan con su copa menstrual para nutrir a sus propias plantas.

Además, para muchas, la menstruación tiene un sentido más espiritual. Un ritual inspirado en tradiciones ancestrales conocido como “Sembrar la luna”, considera que usar y devolver la sangre menstrual a la tierra es un símbolo de fertilidad.

Se trata de un ritual de agradecimiento, autosanación y perdón, en el que las mujeres no solo abonan las plantas con su sangre menstrual, sino que la usan para pintar su cuerpo.

Parte de los motivos, es deslindarse de los tabúes que giran en torno a la menstruación, usar sus propiedades y retribuir a la madre tierra a través de la fertilización. Es una tradición que viene de siglos, practicada por indígenas americanos y hoy en día, por mujeres que buscan el empoderamiento y autoconocimiento femenino.

Congelar células madres de la menstruación

A partir de los estudios científicos que comprueban la presencia de células madres en el recubrimiento endometrial, han surgido muchas prácticas destinadas a la cura de enfermedades coronarias, neurológicas, dermatológicas, hepáticas y otras ciertas afecciones.

Cryocell, afirma que la sangre menstrual ha sido considerada como un desecho residual del periodo. Sin embargo, recientes investigaciones demuestran que el flujo menstrual contiene células madre autorenovables que pueden ser fácilmente recolectadas usando copas menstruales, procesadas y crío-conservadas (conservadas congeladas a muy bajas temperaturas) para posibles terapias que puedan surgir en el futuro. Estas células madre menstruales son únicas porque tienen muchas propiedades y características similares a las de la médula ósea y las células madre embrionarias, que se multiplican rápidamente y pueden diferenciarse en otros tipos de células madre, tales como nerviosas, cardíacas, huesos, adiposas, cartílagos y posiblemente otros, demostrando una gran promesa para el futuro en el uso clínico de terapias médicas regenerativas.

Por tal motivo, actualmente podrás encontrar muchos laboratorios que prestan ayuda para congelar las células madres de la sangre menstrual. Es una técnica de criogenización y una parte fundamental para su elaboración es la recolección de la sangre con la ayuda de la copa menstrual.

Estas células podrían ayudar a curar enfermedades como el cáncer, quemaduras severas en la piel, Alzheimer y Parkinson.

Mascarillas faciales y capilares: ¿son recomendables?

Algunas mujeres utilizan su sangre menstrual para nutrir su cabello y piel. Afirman que es altamente efectiva y aporta brillo y fuerza a su cabello, dejándolo mucho mas sedoso. Según ellas, las mascarillas faciales “aportan propiedades” curativas y regenerativas que previenen arrugas.

Sin embargo, aunque hemos hablado de que la sangre de nuestra menstruación tiene diversos elementos químicos beneficiosos, hay que tener cuidado en el empleo y uso corporal.

Además, para poder aprovechar las bondades de las células madres no basta con untar la sangre en nuestra cara o cabello. Hacen falta una serie de procesos químicos y de centrifugación de laboratorios para poder obtenerlas.

Recordemos que la sangre menstrual podría estar contaminada: si usas compresas, tampones y duchas vaginales, podría contener agentes químicos perjudiciales. Incluso, las infecciones vaginales como la candidiasis podría afectar tu piel y causarte daños.

Es importante siempre estar seguras de que las técnicas y métodos de belleza que usemos, por mas connotación espiritual o ideológica que tengan, sean de comprobada seguridad y efectividad.

Como es un campo de estudio que todavía es poco abordado, no arriesguemos la seguridad por lo que aún no se ha certificado.

Por último, un estudio cree que los contaminantes externos de los productos cosméticos podrían estar relacionados a las causas de la endometriosis.

 

 

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