Análisis comparativo de marcas de compresas y tampones

Uno de los retos que tiene la copa menstrual frente a las compresas y tampones son los prejuicios. El tabú no se origina en la copa en sí misma, sino en la menstruación y la anatomía femenina. El asco y el excesivo pudor promovido generación tras generación ha convertido los órganos genitales femeninos y la regla en un tema pecaminoso, casi de escándalo.

Por supuesto, todo tiene su origen en las bases morales de un patriarcado de siglos, pero ¿Por qué seguimos teniendo tan gran estigma sobre la menstruación?

 compresas

¿Por qué el estigma? Pregúntales a las marcas de compresas y tampones

El marketing o mercadeo busca generar modelos a seguir. Te muestra el estilo de vida codiciable y las formas en las que te verán los demás de acuerdo con tu apariencia, conducta, elecciones y decisiones. No significa que los mercadólogos son malos, lo que buscan es venderte un producto o servicio.

Desde niñas se nos enseña que no se debe tocar nada de allá abajo. Al momento de nuestra primera regla, nos dan una compresa para que no tengamos nada que ver con la sangre ni con nuestra vagina.

Esa cultura es formada y reforzada por la mercadotecnia que hacen las grandes marcas de compresas y tampones que, para que no existiese mayor escándalo, sugerían en sus publicidades las grandes ventajas de que nadie notara que estabas en tus días, y mejor aún, que podías tirar a la basura tu compresa o tampón directamente.

Igualmente sucede con el cliché de los comerciales con la sangre “azul” sobre las compresas, porque hasta no hace mucho, mostrar sangre menstrual roja era demasiado gráfico y extravagante.

La vergüenza que sentimos incluso al nombrar la menstruación tiene sus raíces la publicidad que nos muestra los patrones de comportamiento y es una señal de que debemos comenzar a cambiar la forma en la que vemos nuestros procesos naturales ¿O es que los hombres se avergüenzan si quiera de sus órganos genitales?

Las marcas de compresas y sus motivos mercantilistas

Como es lógico pensar, el objetivo de las grandes compañías fabricantes de tampones y compresas, no es el de crear un plan maestro para mantener a las féminas bajo el yugo patriarcal. Sin embargo, como empresas que son, deben proteger sus intereses y la copa menstrual podría suponer una amenaza para ellas.

Red Handle Gray Shopping Cart on Black Background

Lo mas probable es que no les convenga que pensemos que un artículo que se puede adquirir cada 10 años (como sucede con la copa menstrual) sea positivo para las mujeres y chicas. Los fabricantes viven de que cada mes del año compremos al menos 2 paquetes de compresas o tampones, lo que se podría traducir en 120 Euros anuales por cada mujer.

Para nosotras es un gasto anual importante: en solo 10 años, habremos gastado aproximadamente 1.200 Euros por concepto de higiene menstrual. En cambio, la copa menstrual, aunque equivale a una inversión inicial un poco mayor (nuestras SileuCup cuestan máximo hasta 19,99 Euros) termina representando un gran ahorro sabiendo que es solo una copa la que debes comprar en mucho tiempo.

Al final de cuentas, en un año te habrás ahorrado hasta 100 Euros invirtiendo en la copa menstrual.

El tabú a la copa menstrual

Por otro lado, en nuestro artículo “Mitos sobre la copa menstrual” hablamos un poco de todos los prejuicios que aún siguen suponiendo uno de los retos a superar para la copa. Entre estos mitos está el de que la copa no es higiénica o que te hará perder la virginidad. Por su condición de mitos, debemos aclarar que son afirmaciones falsas.

Aunque se ha comprobado que la copa menstrual es segura para el cuerpo, que no desprende sustancias cancerígenas como el algodón de las compresas y tampones y que los índices de SST son mucho menores que sus contrincantes menstruales, todavía lucha con los prejuicios que se alimentan del tabú a la anatomía femenina.

Para poder elegir y usar una copa menstrual, debes, en primer lugar, medir cuán alto o bajo está el cérvix. Para esto, irrevocablemente se debe tocar e introducir los dedos en el canal vaginal. Para muchas chicas jóvenes esto es impensable, y está bien, no es su culpa. Ese pudor excesivo forma parte del sistema patriarcal.

Por último, el asco hacia la menstruación: ¿qué pasará en el momento que tenga que sacar la copa y esté llena de sangre? No debes temerle a tu sangre menstrual. Es un excelente indicador de tu salud y te permitirá conocerte mucho más. Además, si extraes la copa de la forma correcta, lo mas probable es que nunca te manches los dedos de sangre.

Por otro parte, el tema de la virginidad: ¿Sabías que hasta andar en bici podría romper esa mínima membrana que es el himen? ¿Y que no por introducir una copa menstrual significará que dejas de ser virgen? La copa menstrual puede ser usada hasta por chicas sin afectar su zona íntima.

Afortunadamente, la cantidad de información que manejan las consumidoras ha forzado a las compañías de tampones y compresas a adoptar estrategias de mercadeo mas humanistas, con lo que se han lanzado diferentes campañas de educación menstrual.

Sin embargo, la copa menstrual les sigue llevando la delantera: es de las opciones más amigables con el medio ambiente ya que su huella de carbono es la menor entre los productos de higiene menstrual. Además, es una excelente herramienta para saber la cantidad, el color y tu flujo menstrual.

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