El cérvix, que es también conocido como cuello uterino, forma parte de los órganos genitales internos. Muchas personas han escuchado sobre él, pero suelen tener dudas de qué es y como sentir el cérvix.

Aquí podremos resolver algunas dudas en torno a:

Ahora, comenzaremos a conocer acerca de tu cérvix y como explorarlo.

¿Qué es el cuello uterino?

Es la parte inferior del útero, está situado en la vagina y que tiene ciertas características:

¿Cómo está formado el cuello uterino?

¿Para qué sirve el cuello uterino?

Muchas chicas pensarán que el cérvix no cumple funciones importantes y resulta que sí. Sus funciones son:

  1. Proteger al útero, trompas de falopio y ovarios de infecciones, gracias a su producción de moco cervical que impide la entrada de bacterias, virus, hongos y parásitos.
  2. Permitir la entrada del espermatozoide para que ocurra la fecundación.
  3. Permite la salida del flujo menstrual que proviene del útero.
  4. Permite la salida del bebé durante el trabajo de parto al ampliar a su capacidad máxima de elasticidad a 10 cm.

¿Cómo podemos sentir el cérvix?

El cérvix es parte de los órganos internos que se encuentra en la vagina y, por tanto, no es común que las mujeres toquen su cérvix como puede que toquen otras zonas de su cuerpo.

Desde el uso de la copa menstrual se ha implementado la auto-exploración para conocer el cuerpo y comprobar, además, cómo sentir el cérvix para su colocación. 

El cérvix es de textura redondeada y se siente como si te tocaras la punta de la nariz.

Es importante saber que este puede tener diferentes posiciones:

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¿Es importante acudir al médico para cuidar la salud del cérvix?

Muchas chicas hacen esta pregunta con frecuencia, ya que existen anuncios que incentivan a la población a nivel mundial a acudir al médico para evaluar la zona íntima, incluyendo el cuello uterino.

La consulta ginecológica en países desarrollados se realiza a partir de los 21 años de edad, con la realización de citología (estudio de las células del cérvix) a través del examen de Papanicolau. Esta prueba se realiza de cada 3 a 5 años, si no existen factores importantes en los que puedan presentar alguna enfermedad del cérvix.

El Papanicolau puede combinarse con la prueba de tipificación (tipo) del virus del papiloma humano (VPH) para obtener mejores resultados. Esta combinación se conoce como conocido como co-test.

La realización del Papanicolau, con o sin la tipificación de VPH, ayuda a saber la salud de tu cérvix en relación a ciertas enfermedades que te mencionaremos a continuación.

 Enfermedades que pueden afectar el cérvix

El cérvix mantiene sus capas y moco protector que son la primera barrera de defensa contra infecciones. Sin embargo, hay mujeres con defensas débiles que tienen gran riesgo de presentar:

Otras enfermedades

Las causas son diversas y la primera de ellas es la presencia de un gérmen que se haya adherido a esta zona (virus, hongos, bacterias).

Son tumoraciones benignas que crecen en el endocérvix.

Puede ocurrir por diversas causas como presencia de tumores, radioterapia pélvica, etc.

Es un tumor benigno, pequeño, con forma de perla y es ocasionado por el cierre de las glándulas del cuello uterino.

¿Qué sucede con el cérvix en ciertos períodos de la vida femenina?

El cérvix frecuentemente mantiene sus orificios cerrados. Cuando ocurre la menstruación, estos orificios se abren un poco para permitir la salida del flujo menstrual.

Generalmente el cérvix no cambia de posición, por lo que podríamos sentir el cérvix diferente. Sin embargo, la única condición en la que sí cambia es durante el proceso del parto, ya que el cérvix se coloca completamente central y se abre hasta 10 cm. Esto sucede como consecuencia de la acción de ciertas hormonas que permiten que se ablande y se abra hasta su totalidad máxima, para dejar paso al bebé.

Es un mito que el cérvix se mueve o se pone bajo cuando viene la menstruación o cuando estamos en el orgasmo (mayor punto de placer sexual), debido a que existen ligamentos y músculos que impiden que el cérvix  descienda. La única manera en que esto pueda suceder es que el suelo pélvico esté débil.

 

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